San Roque

En la segunda semana de agosto, el histórico barrio de San Roque se viste de tradición para celebrar unas fiestas que laten en el corazón de Alicante desde hace siglos. Situado en la ladera del Benacantil y custodiado por la silueta imponente del Castillo de Santa Bárbara, este rincón de la ciudad se transforma en un escenario lleno de vida, música y devoción. Los festejos arrancan con un alegre pasacalles que serpentea por sus calles, llevando el espíritu festivo a cada rincón. En la Plaza del Puente, el folclore cobra protagonismo con danzas tradicionales que evocan la esencia más auténtica del barrio. Tras este arranque, el esperado pregón anuncia de manera oficial el comienzo de unas fiestas cuya historia se remonta nada menos que a 1559.
A lo largo de los días, los alicantinos y visitantes participan en un sinfín de actividades que refuerzan el carácter comunitario de la fiesta: desde el popular concurso de paellas hechas con leña en el aparcamiento de la Calle Balseta, hasta los animados pasacalles acompañados por charangas. No falta La banyà, la refrescante y divertida tradición que cada año llena de risas la Plaza del Puente. El broche final lo pone la misa y la solemne procesión en honor al santo, que recorre devotamente las calles del barrio. Y, como manda la costumbre, la celebración culmina en la Plaza del Puente con una entrañable cena de sobaquillo, donde vecinos y festeros comparten mesa, conversación y la última verbena popular, cerrando con alegría otro capítulo de esta fiesta centenaria.

LES FESTES DE SAN ROQUE POR ÓSCAR LLOPIS

La Comisión de Fiestas de San Roque, es una entidad que tiene como función principal, la organización de las Fiestas Patronales que en honor a San Roque, se celebran en el barrio de San Roque de nuestra ciudad.

Los primeros datos que sobre las fiestas de nuestra ciudad existen, nos llevan a principios del siglo XIX, cuando se celebraban por motivos como los de bodas, alumbramientos o visitas reales, celebración del carnaval o como en 1.820 para solemnizar la restauración del sistema Constitucional. Tras la desamortización de 1.836 crecen el numero de fiestas en los barrios, donde los vecinos de forma particular organizan los festejos.

El 8 de Agosto de 1.844 Domingo Moya y Mariano Borras, mayordomos de la Ermita de San Roque que se encontraba en el cuartel décimo exponían << Que como es costumbre y de inmemoriales hacer la función al Santo con adorno de calles y fachadas, suplican a Vs. Tenga a bien conceder la licencia para dicho fin en los días 15,16,17 y 18 la función de la calle llamada Cerdans y de subida de San Roque y en los días 19,20 y 21 correr unos toros con cuerda por dicho barrio >>. El alcalde dio autorización, pero el Jefe Político puntualizaba que al haber toros debía ser la autoridad gubernativa quien la concediera. Para evitar la suspensión, el alcalde alegó que los toros de cuerda << no eran una corrida de toros y novillos >> y que los vecinos costeaban los gastos al no haber empresarios por lo que no se les podía aplicar ningún arbitrio. El 16 de agosto, fiesta del patrono,don Idelfonso de Aharán aceptaba << puesto que no hay empresarios >> celebrar las fiestas con toros enmaromados. La antigüedad de la celebración de corridas de toros en San Roque se remonta a Junio de 1.700, donde don José Caballero solicitaba del Real Consejo, autorización para celebrar una fiesta de toros.          

Volviendo a las actividades festivas los vecinos de San Roque festejaban a su Patrón iluminando el barrio con farolillos de papel con candilejas de aceite, adornando las esquinas con altares de flores y celebrando danzas a diario.   

Desde entonces estas fiestas se han venido celebrando en el marco de una de las zonas más antiguas de la ciudad. Después de la guerra civil fue languideciendo hasta dejar de celebrarse a mediados de los cuarenta.

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