🌟II GALA TRADICIONAL VIVENCIAS🌟
Os dejamos el video que nos hizo Juan Moreno, con el que dimos inicio a nuestra Gala. Gracias por plasmar tan bien lo que son nuestras fiestas, y por visibilizar lo esencial de cada una de ellas. Esperemos que os guste tanto como a nosotros.
Procesión al patrón San Nicolás
Unas fiestas dedicadas a su patrón San Antón comenzaron en el año 1510 con unos puestos en la calle plaza Santa Teresa, a la altura del panteón de Quijano, allí había todo tipo de productos locales que habían de temporada.
En la segunda semana de agosto, el histórico barrio de San Roque se viste de tradición para celebrar unas fiestas que laten en el corazón de Alicante desde hace siglos. Situado en la ladera del Benacantil y custodiado por la silueta imponente del Castillo de Santa Bárbara, este rincón de la ciudad se transforma en un escenario lleno de vida, música y devoción. Los festejos arrancan con un alegre pasacalles que serpentea por sus calles, llevando el espíritu festivo a cada rincón. En la Plaza del Puente, el folclore cobra protagonismo con danzas tradicionales que evocan la esencia más auténtica del barrio. Tras este arranque, el esperado pregón anuncia de manera oficial el comienzo de unas fiestas cuya historia se remonta nada menos que a 1559.
A lo largo de los días, los alicantinos y visitantes participan en un sinfín de actividades que refuerzan el carácter comunitario de la fiesta: desde el popular concurso de paellas hechas con leña en el aparcamiento de la Calle Balseta, hasta los animados pasacalles acompañados por charangas. No falta La banyà, la refrescante y divertida tradición que cada año llena de risas la Plaza del Puente. El broche final lo pone la misa y la solemne procesión en honor al santo, que recorre devotamente las calles del barrio. Y, como manda la costumbre, la celebración culmina en la Plaza del Puente con una entrañable cena de sobaquillo, donde vecinos y festeros comparten mesa, conversación y la última verbena popular, cerrando con alegría otro capítulo de esta fiesta centenaria.
En la ladera opuesta del Benacantil, donde el castillo vigila el mar y el eco de la historia aún se escucha entre sus calles, se encuentra el Raval Roig. Antiguamente un pintoresco barrio de pescadores, este lugar mantiene vivo su espíritu marinero a través de las fiestas dedicadas a su patrona, la Virgen del Socorro, cuya ermita, blanca y serena, preside el barrio desde tiempos remotos. Cada septiembre, el Raval Roig renace con una celebración muy esperada tanto por sus vecinos como por quienes se acercan a disfrutar de su tradición. La jornada festiva arranca al amanecer con el estruendo inconfundible de la pólvora: la tradicional despertà. Entre petardos y masclets que resuenan por todo el barrio, se despierta una emoción que anuncia que comienza un día especial, tejido de recuerdos, devoción y convivencia. A lo largo del día, las calles se llenan de vida con actividades pensadas para todos, desde los más pequeños hasta los más veteranos del barrio. Música, encuentros,
juegos y momentos compartidos convierten el Raval Roig en un espacio donde la alegría colectiva y el sentimiento popular se funden, honrando una vez más la tradición que define a esta comunidad tan ligada al mar y a sus raíces.



































